Eso de exponerse ante tanta gente y ser interrogado me imponía un poco, pero Fernando Podadera, mi presentador, fue un guía excelente en este nuevo viaje a un mundo desconocido para mi hasta el momento.
Es una sensación muy peculiar explicar como una vivencia tan personal llegó a transformarse en una novela, contar la trama sin dar demasiadas pistas pero si las suficientes para captar el interés del potencial lector,hablar de los personajes de manera familiar, como si fueran reales...Algunos lo fueron en la realidad según descubrí en mi proceso de documentación...¿Queréis conocerlos a todos?
Pues ya sabéis...




























